- Quiero saber dónde debo ir. No quiero estar sin poder crecer. Aprendiendo las lecciones para ser. -

06 febrero, 2014


Monólogo de A. - Fragmento

...Y sentarme en el escalón a fumar hasta que tú llegas a casa y preocuparme cuando llegas tarde y sorprenderme cuando llegas temprano y regalarte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta estar negro y sentirme culpable cuando no tengo razón y contento cuando me perdonas y mirar tus fotos y desear haberte conocido desde siempre y escuchar tu voz al oído y sentir tu piel en mi piel y asustarme cuando te enojas y se te pone el ojo colorado y el otro azul y tu pelo a la izquierda y tu cara oriental y decirte que eres maravillosa y abrazarte cuando estás angustiada y ser tu sostén cuando te duele y desearte sólo de olerte y ofenderte al tocarte y lloriquear cuando estoy a tu lado y lloriquear cuando no estoy y babosearme en tu pecho y sofocarte de noche y morirme de frío cuando te llevas la frazada y de calor cuando no te la llevas y derretirme cuando sonríes y disolverme cuando te ríes...

Sarah Kane - Ansia (Crave)
Cuando las sombras se alarguen 
y te toquen con sus manos 
recuerda que siempre hay alguien 
alguien que te anda buscando 
para pintar el futuro 
ya ves, alguien como tú 
con quien compartir el vuelo 
y emborracharte de luz. 
Flagelándonos con las ortigas de la culpa, rogamos que los muertos nos perdonen. ¿Para qué? Para sentir que fuimos perfectos, para corregir el pasado, para que el espejito nos diga siempre la mentira más zalamera. Porque nuestra propia crueldad es la que más nos atemoriza. Porque necesitamos desesperadamente que alguien nos extirpe remordimientos tardíos. ¿Y acaso uno perdona a los muertos?
En este mismo instante hay un hombre que sufre, un hombre torturado tan sólo por amar la libertad. Ignoro dónde vive, qué lengua habla, de qué color tiene la piel, cómo se llama, pero en este mismo instante, cuando tus ojos leen mi pequeño poema, ese hombre existe, grita, se puede oír su llanto de animal acosado, mientras muerde sus labios para no denunciar a los amigos. ¿Oyes? Un hombre solo grita maniatado, existe en algún sitio. ¿He dicho solo? ¿No sientes como yo el dolor de su cuerpo repetido en el tuyo? ¿No te mana la sangre bajo los golpes ciegos? Nadie está solo. Ahora, en este mismo instante, también a ti y a mí nos tienen atados.

José Agustín Goytisolo

Cumpleaños

Van Gogh
Autorretrato 1888
Yo lo noto: cómo me voy volviendo menos cierto, confuso, disolviéndome en el aire cotidiano, burdo jirón de mí, deshilachado y roto por los puños. 

Yo comprendo: he vivido un año más y eso es muy duro. 

 


Van Gogh
Autorretrato 1889

¡Mover el corazón todos los días casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario morirse muchas veces mucho.

 
 
Ángel González
En lo alto del día eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas
el perpetuo exiliado que en el desierto
mira crecer hondas ciudades que en el sol retroceden
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo
atónito y sin embargo cierto de haber negado todo
el que abre la mano y recibe la noche.

José Emilio Pacheco

The Shawshank Redemption

Aquellos de nosotros que lo conocimos bien hablábamos seguido de él y de las cosas que hizo. Aunque a veces me ponía triste, Andy ya no estaba. Tenía que recordarme a mi mismo que algunas aves no deben estar enjauladas, sus plumas son muy brillantes. Cuando vuelan y se van, la parte de ti que sabe que era un pecado mantenerlo encerrado se alegra, pero igual el lugar en el que estaba se siente tan abandonado y solitario porque ya no están. Creo que sencillamente extraño a mi amigo.
Debe ser grande el asombro de esos hombres discretos, previsores y sensatos al ver a muchos que sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos, y que tienen, ¡los insensatos!, además de la satisfacción de conseguir un fin, cuando lo consiguen, el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver cómo sale el sol y se pone el sol, y cómo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. La preocupación por conseguir un fin nos intranquiliza a todos los hombres, aun a los más desaprensivos, aun a los más indolentes, y yo, por mi parte, hubiera deseado vivir todavía más en cada hora, en cada minuto, sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir.
 
Pío Baroja
A los poetas que me oigan les digo: escriban en el viento, no transen. No sean míseros escribas al servicio de la publicidad vergonzosa, libretistas de show, mercaderes de la estulticia mañana, tarde y noche. Dejen eso a la fanfarria. Apuesten el seso a las estrellas, aunque no los oiga nadie. ¿Quién oyó en su día a Hölderlin, a Baudelaire, a Vallejo? ¿A Celan, quién lo oyó? Sólo la marginalidad nos hace libres. Lo demás es estruendo. Premios, becas, renombre aquí y allá: polvo efímero. Da risa tanto divo en el corral.

Gonzalo Rojas - Poesía y poética N°19 , verano  del ´95