Uno de mi calle me ha dicho
que tiene un amigo
que dice conocer un tipo
que un día fue feliz.
Y me han dicho que dicen,
que dijo que se tropezó en la calle
con un sueño y se entretuvo,
y desde entonces no estuvo
para nada ni para nadie.
Mi tío El Nano.
- Quiero saber dónde debo ir. No quiero estar sin poder crecer. Aprendiendo las lecciones para ser. -
21 marzo, 2012
Si pierdo la luz del sol voy a escribir a la luz de las velas, voy a escribir a la luz de la luna, voy a escribir sin luz. Si pierdo el papel y la tinta voy a escribir con sangre sobre paredes olvidadas. Voy a escribir siempre. Voy a capturar las noches de todo el mundo solo para traértelas.
Henry Rollins.
Henry Rollins.
"... a lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas..."
19 marzo, 2012
Fragmentos- El banquete
-¿No te has dado cuenta que existe algo intermedio entre la sabiduría y la ignorancia?
-¿Qué es eso?
-El tener una recta opinión sin poder dar razón de ella.
Todo lo que es genio está entre lo divino y lo mortal.
No es pobre jamás el Amor, ni tampoco rico. Se encuentra en el término medio entre la sabiduría y la ignorancia
Pues es la sabiduría una de las cosas más bellas y el Amor es amor respecto de los bello, de suerte que es necesario que el Amor sea filósofo y, por ser filósofo, algo intermedio entre el sabio y el ignorante.
Es menester – comenzó -, si se quiere ir por el camino
recto hacia esta meta, comenzar desde la juventud a dirigirse hacia los cuerpos bellos y, si
conduce bien el iniciador, enamorarse primero de un solo cuerpo y engendrar en él bellos
discursos; comprender luego que la belleza que reside en cualquier cuerpo es hermana de la
que reside en el otro y que, si lo que se debe perseguir es la belleza de la forma, es gran
insensatez no considerar que es una sola e idéntica cosa la belleza que hay en todos los
cuerpos. Adquirido este concepto, es menester hacerse enamorado de todos los cuerpos
bellos y sosegar ese vehemente apego a uno solo, despreciándolo y considerándolo de poca
monta. Después de eso, tener por más valiosa la belleza de las almas que la de los cuerpos,
de tal modo que si alguien es discreto de alma, aunque tenga poca lozanía, baste ello para
amarle, mostrarse solícito, engendrar y buscar palabras tales que puedan hacer mejores a
los jóvenes, a fin de ser obligado nuevamente a contemplar la belleza que hay en las normas
de conducta y en las leyes y a percibir que todo ello está unido por parentesco a sí mismo,
para considerar así que la belleza del cuerpo es algo de escasa importancia.
He aquí, pues, el
recto método de abordar las cuestiones eróticas o de ser conducido por otro: empezar por
las cosas bellas de este mundo teniendo como fin esa belleza en cuestión y, valiéndose de
ellas como de escalas, ir ascendiendo constantemente, yendo de un solo cuerpo a dos y de
dos a todos los cuerpos bellos y de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de
las normas de conducta a las bellas ciencias, hasta terminar, partiendo de éstas, en esa
ciencia de antes, que no es ciencia de otra cosas sino de la belleza absoluta, y llegar a
conocer, por último, lo que es la belleza en sí. Ese es el momento de la vida, ¡ oh querido
Sócrates! – dijo la extranjera de Mantinea – en que más que ningún otro, adquiere valor el
vivir del hombre: cuando éste contempla la belleza en sí.
Dicen, en efecto, que el que ha pasado por esto alguna vez no quiere contar cómo fue su sufrimiento a nadie, salvo a los que han sido picados también, en la idea de que son los únicos que le van a comprender y a mostrarle indulgencia si no tuvo vergüenza de cometer o decir cualquier disparate por efecto del dolor. Pues bien, yo he sido picado por algo que causa todavía más dolor, y ellos en la parte más sensible al dolor de aquellas en las que uno puede ser picado: el corazón o el alma, o como se deba llamar eso. Ahí he recibido la herida y el mordisco de los discursos filosóficos, que son más crueles que una víbora, cuando se apoderan de un alma joven no exenta de dotes naturales, y la obligan a hacer o a decir cualquier cosa.
Platón
-¿Qué es eso?
-El tener una recta opinión sin poder dar razón de ella.
Todo lo que es genio está entre lo divino y lo mortal.
No es pobre jamás el Amor, ni tampoco rico. Se encuentra en el término medio entre la sabiduría y la ignorancia
Pues es la sabiduría una de las cosas más bellas y el Amor es amor respecto de los bello, de suerte que es necesario que el Amor sea filósofo y, por ser filósofo, algo intermedio entre el sabio y el ignorante.
Es menester – comenzó -, si se quiere ir por el camino
recto hacia esta meta, comenzar desde la juventud a dirigirse hacia los cuerpos bellos y, si
conduce bien el iniciador, enamorarse primero de un solo cuerpo y engendrar en él bellos
discursos; comprender luego que la belleza que reside en cualquier cuerpo es hermana de la
que reside en el otro y que, si lo que se debe perseguir es la belleza de la forma, es gran
insensatez no considerar que es una sola e idéntica cosa la belleza que hay en todos los
cuerpos. Adquirido este concepto, es menester hacerse enamorado de todos los cuerpos
bellos y sosegar ese vehemente apego a uno solo, despreciándolo y considerándolo de poca
monta. Después de eso, tener por más valiosa la belleza de las almas que la de los cuerpos,
de tal modo que si alguien es discreto de alma, aunque tenga poca lozanía, baste ello para
amarle, mostrarse solícito, engendrar y buscar palabras tales que puedan hacer mejores a
los jóvenes, a fin de ser obligado nuevamente a contemplar la belleza que hay en las normas
de conducta y en las leyes y a percibir que todo ello está unido por parentesco a sí mismo,
para considerar así que la belleza del cuerpo es algo de escasa importancia.
He aquí, pues, el
recto método de abordar las cuestiones eróticas o de ser conducido por otro: empezar por
las cosas bellas de este mundo teniendo como fin esa belleza en cuestión y, valiéndose de
ellas como de escalas, ir ascendiendo constantemente, yendo de un solo cuerpo a dos y de
dos a todos los cuerpos bellos y de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de
las normas de conducta a las bellas ciencias, hasta terminar, partiendo de éstas, en esa
ciencia de antes, que no es ciencia de otra cosas sino de la belleza absoluta, y llegar a
conocer, por último, lo que es la belleza en sí. Ese es el momento de la vida, ¡ oh querido
Sócrates! – dijo la extranjera de Mantinea – en que más que ningún otro, adquiere valor el
vivir del hombre: cuando éste contempla la belleza en sí.
Dicen, en efecto, que el que ha pasado por esto alguna vez no quiere contar cómo fue su sufrimiento a nadie, salvo a los que han sido picados también, en la idea de que son los únicos que le van a comprender y a mostrarle indulgencia si no tuvo vergüenza de cometer o decir cualquier disparate por efecto del dolor. Pues bien, yo he sido picado por algo que causa todavía más dolor, y ellos en la parte más sensible al dolor de aquellas en las que uno puede ser picado: el corazón o el alma, o como se deba llamar eso. Ahí he recibido la herida y el mordisco de los discursos filosóficos, que son más crueles que una víbora, cuando se apoderan de un alma joven no exenta de dotes naturales, y la obligan a hacer o a decir cualquier cosa.
Platón
no todo amar ni todo Amor es bellos ni digno de ser encominado, sino sólo aquel que nos impulse a amar bellamente.
A mí, en efecto, me parece que los hombres no se dan cuenta en absoluto del poder del amor, ya que, si se hubieran dado cuenta, le habrían construido los más grandes santuarios y altares, y le harían los sacrificios más grandes, no como ahora, que no sucede nada de esto acerca de él, cuando debía suceder por encima de todo.Pues es, de los dioses, el más amigo de los hombres, ya que los ayuda y es su médico en enfermedades de las que, una vez curados, provendría la mayor felicidad para el género humano. Yo, pues, trataré de exponeros su poder, y vosotros, por vuestra parte, sereis maestros de otros. Pero debéis, en primer lugar-conocer la naturaleza humana y sus vicisitudes, ya que nuestra naturaleza de antaño no era la misma de ahora,sino distinta.
En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos, del cual perdura aún el nombre, aunque él mismo haya desaparecido. El andrógino , en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto a figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino, mientras que ahora no es sino un nombre que yace en la ignominia. En segundo lugar, la figura de cada individuo era por completo esférica, con la espalda y los costados en forma de círculo; tenía cuatro brazos e igual número de piernas que de brazos, y dos rostros sobre un cuello circular, iguales en todo; y una cabeza,una sola, sobre estos dos rostros, situados en direcciones opuestas, y también cuatro orejas, dos órganos sexuales y todo lo demás según puede uno imaginarse de acuerdo con lo descrito hasta aquí. Caminaba además erecto,como ahora, en cualquiera de las dos direcciones que quisiera; mas cada vez que se lanzaba a correr rápidamente, del mismo modo que ahora los saltimbanquis dan volteretas haciendo girar sus piernas hasta alcanzar la posición vertical, avanzaba rápidamente dando vueltas,apoyándose en los ocho miembros que tenía entonces.
Eran tres los sexos y de tales características por la siguiente razón: lo masculino era en un principio descendiente del sol, lo femenino de la tierra, y lo que participaba de ambos de la luna, porque también la luna participa de lo uno y de lo otro.Y precisamente eran circulares ellos mismos y su manera de avanzar por ser semejantes a sus progenitores. Eran, pues,terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses. Y lo que dice Homero deOto y Efialtes;se dice tambien de ellos, que intentaron ascender al cielo para atacar a los dioses. Entonces Zeus y los demás dioses deliberaron lo que debían hacer con ellos, y se encontraban ante un dilema, ya que ni podían matarlos ni hacer desaparecer su raza, fulminándolos con el rayo como a los gigantes -porque entonces desaparecerían los honores y sacrificios que los hombres les tributaban-, ni permitir que siguieran siendo altaneros.Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo:"Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó-, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número. Caminarán erectos sobre dos piernas; pero si todavía nos parece que son altaneros y que no están dispuestos a mantenerse tranquilos, de nuevo otra vez -dijo- los cortaré en dos, de suerte que avanzarán sobre una sola pierna a la pata coja". Dicho esto, fue cortando a los hombres en dos, como los que cortan las serbas y las ponen a secar o como los que cortan los huevos con crines.Y a todo aquél al que iba cortando, ordenaba a Apolo que le diera la vuelta al rostro y a la mitad del cuello en la direcclon del corte, para que, al contemplar su seccionamiento, el hombre fuera más moderado, y le ordenaba también curarle lo demás. Apolo le iba dando la vuelta al rostro y, recogiendo la piel que sobraba de todas partes en lo que ahora llamamos vientre, como ocurre con las bolsas cerradas con cordel,la ataba haciendo un solo agujero en mitad del vientre, precisamente lo que llaman ombligo.En cuanto al resto de las arrugas, la mayoría las alisó, y conformó el pecho sirviéndose de un instrumento semejante al que emplean los zapateros para alisar sobre la horma las arrugas de los cueros. Mas dejó unas pocas, las que se encuentran alrededor del vientre mismo y del ombligo, para que fueran recordatorio de lo que antaño sucedió.
Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros. Y cada vez que moría una de las mitades y sobrevivía la otra, la que sobrevivía buscaba otra y se abrazaba a ella, ya se tropezara con la mitad de una mujer entera -lo que precisamente llamamos ahora mujer-, ya con la mitad de un hombre; y de esta manera perecían. Mas se compadeció Zeus y se ingenió otro recurso: trasladó sus órganos genitales a la parte delantera (porque hasta entonces los tenían también por fuera, y engendraban y parían no los unos en los otros, sino en la tierra, como las cigarras).Los trasladó, pues, de esta manera a su parte delantera e hizo que por medio de ellos tuviera lugar la concepción en ellos mismos, a través de lo masculino en lo femenino, a fin de que, si en el abrazo se encontraba hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especie, mientras que si se encontraba hombre con hombre,hubiera al menos plenitud del contacto, descansaran,prestaran atención a sus labores y se ocuparan de las demás cosas de la vida.
Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de unos a otros innato en los hombres y aglutinador de la antigua naturaleza, y trata de hacer un solo individuo de dos y de curar la naturaleza humana.Cada uno de nosotros es, por tanto, una contraseña de hombre,al haber quedado seccionados, como los lenguados, en dos de uno que éramos.Por eso busca continuamente cada uno su propia contraseña.En consecuencia,cuantos hombres son sección del ser común que en aquel tiempo se llamaba andrógino, son aficionados a las mujeres, y la mayoría de los adúlteros proceden de este sexo;y,a su vez,cuantas mujeres son aficionadas a los hombres y adúlteras proceden también de este sexo. Pero cuantas mujeres son sección de mujer,no prestan mucha atención a los hombres, sino que se interesan más bien por las mujeres, y las lesbianas proceden de este sexo.En cambio,cuantos son sección de varón, persiguen a los varones, y, mientras son niños, como son rodajitas de varón, aman a los hombres y disfrutan estando acostados y abrazados con los hombres, y son éstos los mejores de los niños y muchachos, por ser los más viriles por naturaleza.Hay quienes, en cambio, afirman que son unos desvergonzados, pero se equivocan, pues no hacen esto por desvergüenza, sino por audacia, hombría y virilidad,porque desean abrazarse a lo que es semejante a ellos.Y una clarísima prueba de ello es que, cuando llegan a su completo desarrollo, los de tal naturaleza son los únicos que resultan viriles en los asutos políticos.Y cuando se hacen hombres, aman a los muchachos y no se preocupan del matrimonio ni de la procreaclon de hijos por inclinación natural, sino obligados por la ley,pues les basta pasarse la vida unos con otros sin casarse.En consecuencia,la persona de tal naturaleza sin duda se hace amante de los muchachos y amigo de su amante, ya que siempre siente predilección por lo que le es connatural.
Así pues, cuando se tropiezan con aquella verdadera mitad de sí mismos, tanto el amante de los muchachos como cualquier otro, entonces sienten un maravilloso impacto de amistad, de afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos, por así decirlo, a separarse unos de otros ni siquiera un instante.Y los que pasan la vida entera en mutua compañía son éstos, que ni siquiera sabrían decir lo que quieren obtener unos de otros. Nadie, en efecto, podría creer que lo que pretenden es la union en los placeres sexuales, y que es ése precisamente el motivo por el que el uno se complace en la companía del otro con tan gran empeño.Al contrario, el alma de cada uno es evidente que desea otra cosa que no puede decir con palabras,sino que adivina lo que desea y lo expresa enigmáticamente.Y si cuando están acostados juntos se les presentara Hefesto con sus instrumentos y les preguntara:"¿Qué es lo que deseais, hombres, obtener el uno del otro?"; y si,al no saber ellos qué contestar,les volviera a preguntar:«¿Acaso lo que anheláis es estar juntos lo más posible el uno del otro, de suerte que ni de noche ni de día os faltéis el uno al otro? Porque si es eso lo que anheláis, estoy dispuesto a fundiros y a unir vuestras naturalezas en una misma, de forma que siendo dos lleguéis a ser uno solo y, mientras viváis,como si fuerais uno solo,viváis los dos en común,y,cuando hayáis muerto, allí también, en el Hades, en lugar de dos seáis uno, muertos ambos en común. "¡Ea! mirad si es esto lo que anheláis y si os dais por satisfechos con conseguirlo".Al oír esto,sabemos que ni siquiera uno solo se negaría ni dejaría ver que desea otra cosa, sino que sencillamente creería haber escuchado lo que anhelaba desde hacía tiempo, es decir, unirse y fundirse con el amado y llegar a ser uno solo de dos que eran. Pues la causa de esto es que nuestra antigua naturaleza era ésa que se ha dicho y éramos un todo; en consecuencia, el anhelo y la persecución de ese todo recibe el nombre de amor.Antes,como digo,eramos un sólo ser, pero ahora, por la falta cometida,hemos quedado separados por la divinidad, como los arcadios por los lacedemonios.Existe, pues, el temor de que, si no somos ordenados en nuestras relaciones con los dioses,seamos de nuevo divididos y vayamos de acá para allá a la manera de los que están esculpidos de perfil en las estelas, aserrados en dos por las narices,convertidos como en téseras. .
Por eso todo hombre debe exhortar a los demás a mostrarse piadosos en todo con los dioses,a fin de que evitemos unas cosas y consigamos otras, teniendo a Eros como guía y caudillo nuestro.Que nadie obre contra él -y obra contra él cualquiera que se enemiste con los dioses -, porque si nos hacemos amigos y nos reconciliamos con el dios, descubriremos y nos encontraremos con nuestros amados correspondientes, cosa que ahora logran sólo unos pocos. Y que no me interrumpa Erixímaco y se burle de mi discurso,pensando que me refiero a Pausanias y Agatón -pues tal vez dé la casualidad de que ellos sean de ésos y ambos varones por naturaleza-sino que, claro está, yo me estoy refiriendo a todos, hombres y mujeres, cuando digo que nuestra raza sólo podría llegar a ser feliz si lleváramos a su culminación el amor y cada uno encontrara a su propio amado, retornando a su antigua naturaleza. Y si esto es lo mejor, forzosamente, en las circunstancias actuales, lo mejor ha de ser lo que esté más cerca de ello, esto es, encontrar un amado cuya naturaleza corresponda a nuestro carácter. Por consiguiente, si queremos celebrar al dios causante de esto,con justicia celebraríamos a Eros, que en el presente es nuestra mayor ayuda, conduciéndonos hacia lo que nos es afín, y para el futuro nos proporciona las mayores esperanzas de que, si mostramos piedad para con los dioses, nos restablecerá en nuestra antigua naturaleza y nos curará, hasta hacernos dichosos y felices.
El Banquete- Platón
“Por mi parte, os diré que siempre que la conversación trate de filosofía, tanto si soy el que habla como si escucho a los demás, aparte de creer que saco provecho, me regocijo sobre manera. En cambio, cuando escucho otras conversaciones, especialmente las vuestras, las de los ricos y las de hombres de negocios, personalmente siento hastío y por vosotros y vuestros compañeros compasión, porque creeréis hacer algo de provecho sin hacer nada.
Vosotros, a la inversa, tal vez creeréis que yo soy un desdichado, y opino que vuestra creencia es verdadera, pero yo sin embargo no lo creo de vosotros, sino que lo se de cierto.” (PLATÓN, El banquete).
Vosotros, a la inversa, tal vez creeréis que yo soy un desdichado, y opino que vuestra creencia es verdadera, pero yo sin embargo no lo creo de vosotros, sino que lo se de cierto.” (PLATÓN, El banquete).
La tentación del fracaso
¿Por qué estaré tan decepcionado? Sin dinero, sin éxito, sin amores, mis días van cayendo como las hojas de un árbol. Rodeado de oscuridad, de cenizas hoy me siento incapazde todo. Una pereza moral irresistible. Sólo ansío viajar. Cambiar de panorama. Irme donde nadie me conozca. Aquí ya soy definitivamente como han querido que sea. Conforme me aleje irán cayendo mis vestiduras, mis etiquetas y quedaré limpio, desnudo, para empezar a ser distinto, como yo quisiera ser. Pero ¿adónde ir? Si llevo dentro de mí el germen de todo mi destino, ¿para qué hacer rodar por todos los paisajes, como un circo ambulante, el espectáculo de una vida equivocada?
Julio Ramón Ribeyro
By:Juguetes Perdidos
Julio Ramón Ribeyro
By:Juguetes Perdidos
Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.
Hamlet Lima Quintana
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.
Hamlet Lima Quintana
15 marzo, 2012
Elsa y Fred
—¿Qué tiene? —Ácido úrico puro, no sé cómo me voy a sentir mañana.
—Te vas a sentir maravillosamente bien, con el recuerdo de esta noche inolvidable. Está riquísimo tu ácido úrico. Te quiero. ¿También le cae mal el amor a tu cuerpito, de viejecito, frágil y enfermo?
—Elsa, ¿qué es lo que somos?
—Somos una mujer y un hombre hablando de las bondades y de los prejuicios del solomillo.
—No, me refiero a esto, a nosotros... yo me siento raro. —¿Raro bien o raro mal?
—Raro.
—Bueno, yo quiero saber porque es muy importante para mí decirte Alfredo que no quiero sufrir... pero a mi corazón le están pasando cosas.
—Hablas como si fueras una adolescente.
—¡Pero es que yo soy una adolescente!
—Sí, eres una niña en un cuerpo de mujer mayor.
—Una vieja inmadura.
—Eres una mujer adorable.
—Entonces es raro bien.
13 marzo, 2012
Puedo tatuarme un dragón en la espalda, pero el día del cumpleaños de cualquiera pensaré que de todas las cosas que nunca he tenido, ella es la que más echo de menos.
Ray Loriga
robado de: http://kialasysicalos.blogspot.com
Ray Loriga
robado de: http://kialasysicalos.blogspot.com
11 marzo, 2012
“Vive Mejor”
Haz como los pájaros: comienza el día cantando.
La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno.
Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y dejate llevar por ella.
Ríete de ti mismo.
Es el comienzo para ser felíz!
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.
No te dejes abatir por los problemas.
Si tratas de convencerte de que estás bien, terminarás convenciéndote de que realmente lo estás, y cuando menos lo pienses
te vas a sentir realmente bien.
El buen humor, así como el mal
humor, se contagian.
La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno.
Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y dejate llevar por ella.
Ríete de ti mismo.
Es el comienzo para ser felíz!
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.
No te dejes abatir por los problemas.
Si tratas de convencerte de que estás bien, terminarás convenciéndote de que realmente lo estás, y cuando menos lo pienses
te vas a sentir realmente bien.
El buen humor, así como el mal
humor, se contagian.
¿Cual de ellos vas a escoger?
Si estás de buen humor,
las personas a tu alrededor también
lo estarán y lo necesitan, como tú.
Leé libros, leé poesía;
la poesía es el arte
de aceitar el alma.
Leé novelas, historias de amor,
todo lo que reviva tus
sentimientos.
Camina, corre, salta…
El peso de la cabeza es
muy grande,
contrabalanceálo con algo!
Y te vas a sentir mejor,
más animado, más joven.
Si estás de buen humor,
las personas a tu alrededor también
lo estarán y lo necesitan, como tú.
Leé libros, leé poesía;
la poesía es el arte
de aceitar el alma.
Leé novelas, historias de amor,
todo lo que reviva tus
sentimientos.
Camina, corre, salta…
El peso de la cabeza es
muy grande,
contrabalanceálo con algo!
Y te vas a sentir mejor,
más animado, más joven.
Encara tus obligaciones con satisfacción.
Es maravilloso disfrutar lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.
Cuando te propongas hacer algo,
¡metete de cabeza!
No dejes escapar las oportunidades,
no vuelven.
Ninguna barrera es infranqueable si
estás dispuesto a luchar contra ella.
No dejes que tus problemas se acumulen,
resuelvelos lo antes posible.
Habla, conversa, explica, discute
y perdona: el silencio mata.
Exterioriza todo,
deja que las personas
sepan que las estimas,
que las amas, que las necesitas.
Es maravilloso disfrutar lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.
Cuando te propongas hacer algo,
¡metete de cabeza!
No dejes escapar las oportunidades,
no vuelven.
Ninguna barrera es infranqueable si
estás dispuesto a luchar contra ella.
No dejes que tus problemas se acumulen,
resuelvelos lo antes posible.
Habla, conversa, explica, discute
y perdona: el silencio mata.
Exterioriza todo,
deja que las personas
sepan que las estimas,
que las amas, que las necesitas.
¡AMAR NO ES VERGÜENZA,
por el contrario, ES LINDO!
Vuelve a las cosas puras,
dedicate a la naturaleza.
Cultiva tu interior y ella hará que
brote belleza de todos tus poros
por el contrario, ES LINDO!
Vuelve a las cosas puras,
dedicate a la naturaleza.
Cultiva tu interior y ella hará que
brote belleza de todos tus poros
Nicolás Willis
"Artista visual,
artista del ojo,
de la mano,
de la cabeza,
y cuando se puede,
del corazón.
Intereses por la naturaleza,
por la ciudad,
por el objeto que se interviene
por estas dos fuerzas.
Se intenta siempre estar dibujando,
rayando,
moviendo la mano para no enfriarse.
En búsqueda de gramáticas personales,
de símbolos, figuras, formas, que se repitan.
Sin miedo a la contradicción.
Buscando en los opuestos.
Conociendo también a través de otros.
Trabajando en colectivo, juntos pero no revueltos."
La noche
1
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.2
Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desnúdeme.E.Galeano.
El mundo
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
E. Galeano
No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación” André Breton
Arte y artista han sido siempre dos realidades marcadamente relativas, con autonomía propia y, al mismo tiempo, con una profunda dependencia mutua.
10 marzo, 2012
"Una vez cumplidas todas las maniobras de la indignidad, me encargué de manipular las cenizas de aquella historia para que parecieran restos de un gran amor. Inventé un tiempo de plenitud que nunca existió. Me obligué a suponer que me amaba pero se resistía a admitirlo, en virtud de vaya a saber qué jarabes psicológicos. Puse en plural sensaciones que fueron solamente mías."
Las crónicas del Ángel Gris, Alejandro Dolina.
Las crónicas del Ángel Gris, Alejandro Dolina.
08 marzo, 2012
IV
-Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti.
Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, sedefienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo.
¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas?
Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes elrostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas.¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron , pues, de mi costado, no me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierrascomo la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande,de algún modo. Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca. ¿Por qué nos separaron? Me haces falta para andar, para ver, como un tercer ojo, como otro pie que sólo yo sé que tuve.
Adan-y-Eva_-Jaime-Sabines
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.
Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.
Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?
|
Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido, pero todo es inútil. Cuando me quedo solo me quedo más solo solo por todas partes y por ti y por mí. No hago sino esperar. Esperar todo el día hasta que no llegas. Hasta que me duermo y no estás y no has llegado y me quedo dormido y terriblemente cansado preguntando. Amor, todos los días. Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta. Puedes empezar a leer esto y cuando llegues aquí empezar de nuevo. |
Jaime Sabines- fragmento.
LOS AMOROSOS
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida. Y se van llorando, llorando la hermosa vida.
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He aquí que tú estás sola y que yo estoy solo.
Haces cosas diariamente y piensas y yo pienso y recuerdo y estoy solo. A la misma hora nos recordamos algo y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya somos, y una locura celular nos recorre y una sangre rebelde y sin cansancio. Se me va a hacer llagas este cuerpo solo, se me caerá la carne trozo a trozo. Esto es lejía y muerte. El corrosivo estar, el malestar muriendo es nuestra muerte.
Yo no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas. Yo soy sólo una parte, sólo un brazo, una mitad apenas, sólo un brazo. Te recuerdo en mi boca y en mis manos. Con mi lengua y mis ojos y mis manos te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne, a siembra, a flor, hueles a amor, y a mí. En mis labios te sé, te reconozco, y giras y eres y miras incansable y toda tu me suenas dentro del corazón como mi sangre. Te digo que estoy solo y que me faltas. Nos faltamos, amor, y nos morimos y nada haremos ya sino morirnos. Esto lo sé, amor, esto sabemos. Hoy y mañana, así, y cuando estemos en estos brazos simples y cansados, me faltarás, amor, nos faltaremos.
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ADÁN Y EVA I
ADÁN Y EVA I
—Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos. Eva, levántate.
—Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?.
—Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha.
—Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti.
Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.
—Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?.
—Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha.
—Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti.
Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.
Jaime Sabines |
AUSENCIA DE DIOS
Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Mario Benedetti
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CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no.
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ESTADOS DE ÁNIMO
A veces me siento
como un águila en el aire (de una canción de Pablo Milanés) Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano a veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces sereno en mi confianza confiado en que una tarde te acerques y te mires te mires al mirarme.
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ARCO IRIS
A veces
por supuesto usted sonríe y no importa lo linda o lo fea lo vieja o lo joven lo mucho o lo poco que usted realmente sea sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo su boca de morder su mentón de capricho sus pómulos fragantes sus párpados su miedo sonríe y usted nace asume el mundo mira sin mirar indefensa desnuda transparente y a lo mejor si la sonrisa viene de muy de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse sin deseperarse sin convocar la muerte ni sentirse vacía llorar sólo llorar entonces su sonrisa si todavia existe se vuelve un arco iris.
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Espero curarme de ti .
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
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04 marzo, 2012
Un mal viaje, por Charles Bukowsky
¿Te habías dado cuenta que el LSD y la TV de colores arribaron para nuestro consumo más o menos al mismo tiempo? Aquí se deja venir todo este color explorativo pulsando, ¿y qué hacemos? Prohibimos uno y echamos a perder al otro. la TV, por supuesto, es inútil en sus actuales manos; no hay un gran argumento en esto, que digamos. Y leí que recientemente en una redada se dijo que un agente recibió un contenedor de ácido en plena cara, cuando se lo aventó el supuesto fabricante de una droga alucinógena. Esto también es un tipo de desperdicio. Hay ciertos fundamentos para poner fuera de la ley al LSD, DMT o al STP –puede enloquecer permanentemente a un hombre–, pero también puede ocurrir eso recogiendo remolachas o enroscando tornillos para General Motors, o al lavar platos o enseñar Inglés I en una universidad local, si pusiéramos fuera de la ley todo lo que enloquece al hombre, toda la estructura social se desplomaría –el matrimonio, la guerra, el servicio de transporte público, los mataderos, criar abejas, las cirugías, todo cuanto puedas nombrar. Todo puede enloquecer al hombre porque la sociedad está construida sobre falsos cimientos. Hasta que saquemos todo el fondo y lo reconstruyamos, los manicomios permanecerán saturados. Y los recortes de presupuesto ordenados por nuestros gobernantes me parecen como que indirectamente implican que aquellos enloquecidos por la sociedad no deben ser mantenidos y curados por la sociedad, especialmente en una era inflacionaria y loca-por-los-impuestos. Dicho dinero puede ser mejor usado para construir carreteras o para regarlo ligeramente sobre los negros para evitar que quemen nuestras ciudades. Y tengo una estupenda idea, ¿por qué no asesinar a los dementes? Pensemos en todo el dinero que podríamos ahorrar. Incluso un loco come demasiado y requiere un sitio para dormir, y los bastardos son feos –la manera en que gritan y embarran su mierda en las paredes, y todo eso. Todo lo que necesitamos es una pequeña junta médica para que tome las decisiones y un par de empleados de enfermería atractivos (mujeres u hombres) para mantener satisfechas las actividades sexuales de los psiquiátras.
Así que regresemos, más o menos, al LSD. tal como es verdad que entre menos tienes menos apuestas –digamos recogiendo remolachas– también es verdad que entre más tengas más apuestas. Cualquier complejidad explorativa –pintar, escribir poesía, robar bancos, ser un dictador y así por el estilo– te lleva a aquel lugar donde el peligro y el milagro son más bien siameses. Raramente vas de cuerda a cuerda, pero mientras vas la vida es ocasionalmente interesante. Es bueno acostarse con la esposa de otro hombre pero sabes que algún día te van a sorprender con los pantalones abajo. Esto sólo hace al acto más placentero. Nuestros pecados están manufacturados en el cielo para que creamos nuestro propio infierno, que evidentemente necesitamos. Logra ser lo suficientemente bueno en algo y crearás tus propios enemigos. Los campeones son abucheados; el público se muere por verlos derrotados para así poderlos llevar a su propio tazón de mierda. No muchos malditos tontos son asesinados; un ganador puede ser derrumbado por un rifle comprado por correo (como dice la fábula) o por su pistola en un pueblito como Ketchum. O como Hitler y su puta cuando Berlín se abrió en dos en la última página de la historia.
El LSD te puede joder ya que no es una arena para leales empleados de envíos, se sabe, el mal ácido como la mala puta te puede perder. El ginebra casero, el licor ilegal también tuvo su día. La ley crea también su propia enfermedad en los venenosos mercados negros. pero, básicamente, la mayoría de los malos viajes se deben a que el individuo ha sido entrenado y envenenado de antemano por la misma sociedad. Si un hombre se preocupa de la renta, el pago del auto, los relojes, una educación universitaria para sus hijos, una comida de 12 dólares para su novia, la opinión de su vecino, ponerse de pie cuando alzan la bandera o lo que le sucederá a Brenda Starr, una tableta de LSD muy probablemente lo enloquecerá porque, en cierto modo, ya está loco y sólo permanece a bordo de las mareas sociales debido a las celdas externas y los martillazos imbéciles que lo insensibilizan a cualquier pensamiento individualista. Un viaje es para alguien que no ha sido aún enjaulado, alguien que no ha sido cogido aún por el gran Miedo que hace que toda la sociedad funcione. Desafortunadamente, la mayoría de los hombres sobreestiman su valor como algo elemental y su carácter de individuos libres, y es el error de la generación hippie no confiar en nadie por encima de los 30. 30 no significa absolutamente una maldita cosa. la mayoría de los seres son capturados y entrenados, totalmente a la edad de 7 u 8. Muchos de los jóvenes SE VEN libres pero esto es sólo algo químico del cuerpo y la energía y no algo real del espíritu. He conocido hombres libres en los lugares más extraños y de TODAS las edades –como limpiadores, ladrones de autos– y también a algunas mujeres libres –generalmente como enfermeras o meseras, y de TODAS las edades. El alma libre es rara, pero la reconoces cuando la ves –básicamente porque te sientes bien, muy bien, cuando estás cerca o con ella.
El LSD te puede joder ya que no es una arena para leales empleados de envíos, se sabe, el mal ácido como la mala puta te puede perder. El ginebra casero, el licor ilegal también tuvo su día. La ley crea también su propia enfermedad en los venenosos mercados negros. pero, básicamente, la mayoría de los malos viajes se deben a que el individuo ha sido entrenado y envenenado de antemano por la misma sociedad. Si un hombre se preocupa de la renta, el pago del auto, los relojes, una educación universitaria para sus hijos, una comida de 12 dólares para su novia, la opinión de su vecino, ponerse de pie cuando alzan la bandera o lo que le sucederá a Brenda Starr, una tableta de LSD muy probablemente lo enloquecerá porque, en cierto modo, ya está loco y sólo permanece a bordo de las mareas sociales debido a las celdas externas y los martillazos imbéciles que lo insensibilizan a cualquier pensamiento individualista. Un viaje es para alguien que no ha sido aún enjaulado, alguien que no ha sido cogido aún por el gran Miedo que hace que toda la sociedad funcione. Desafortunadamente, la mayoría de los hombres sobreestiman su valor como algo elemental y su carácter de individuos libres, y es el error de la generación hippie no confiar en nadie por encima de los 30. 30 no significa absolutamente una maldita cosa. la mayoría de los seres son capturados y entrenados, totalmente a la edad de 7 u 8. Muchos de los jóvenes SE VEN libres pero esto es sólo algo químico del cuerpo y la energía y no algo real del espíritu. He conocido hombres libres en los lugares más extraños y de TODAS las edades –como limpiadores, ladrones de autos– y también a algunas mujeres libres –generalmente como enfermeras o meseras, y de TODAS las edades. El alma libre es rara, pero la reconoces cuando la ves –básicamente porque te sientes bien, muy bien, cuando estás cerca o con ella.
Un viaje de LSD te mostrará cosas ignoradas por toda ley. Te mostrará cosas que no aparecen en los libros de texto y de las cuales no puedes presentar protesta ante tu regidor municipal. La marihuana sólo hace que la sociedad sea más soportable; el LSD es otra sociedad por sí solo. Si estás socialmente orientado, probablemente puedes desechar el LSD como una “droga alucinógena”, lo cual es una manera fácil de deshacerse de ella y olvidarse de todo el asunto. Pero la alucinación, su definición, depende de en cuál polo estés. Cualquier cosa que te suceda cuando está sucediendo se convierte en realidad –puede ser una película, una penetración sexual, un asesinato, ser asesinado o comer una nieve. Las mentiras vienen después; lo que sucede, sucede. La alucinación es tan sólo una palabra del diccionario y un cimiento social. Cuando un hombre está muriendo, para él esto es muy real; para otros, se trata de mala suerte o algo de lo cual hay que deshacerse. El césped de bosque se hace cargo de todo. Cuando el mundo comienza a aceptar que TODAS las partes encajan en el todo, entonces puede que tengamos alguna oportunidad. Cualquier cosa que un hombre ve es real. No fue llevada por una fuerza externa, estaba ahí desde antes que naciera. No se le culpe porque lo ve ahora, y no se le culpe por enloquecer porque las fuerzas educativas y espirituales de la sociedad no fueron lo suficientemente sabias como para decirle que la exploración nunca termina, y que todos nosotros no debemos ser pequeñas mierdas encajonadas en nuestro abc y nada más. No es el LSD lo que causa el mal viaje –fue tu madre, el presidente, la niña de al lado, el nevero con manos sucias, un curso de álgebra o de español yuxtapuesto, fue la hediondez de una letrina en 1926, fue un hombre con una nariz demasiado grande cuando te dijeron que las narices grandes eran feas; fue el laxante, la Brigada Abraham Lincoln, los dulces tootsie rolls y Toots y Caspar, fue la cara de Franklin Delano Roosevelt, fueron las gotas de limón, fue trabajar durante diez años en una fábrica y luego ser despedido por llegar cinco minutos tarde, fue la vieja bruja que te enseñó Historia Americana en sexto grado, fue el atropello de tu perro y que luego nadie pudo trazar el mapa correctamente, fue una lista de 30 páginas de largo y tres millas de alto.
¿Un mal viaje? Todo este país, todo este mundo está en un mal viaje, amigo. Pero te arrestarían por meterte una pastilla.
Yo todavía sigo con la cerveza porque básicamente, a los 47, tengo muchos arpones en mí. Sería un gran imbécil si pensara que escapé a todas sus redes. Creo que Jeffers lo dijo muy bien cuando dijo, más o menos, mira bien las trampas, amigo, hay muchas, dicen que hasta Dios cayó en trampas una vez que vino a la tierra, claro, ahora algunos de nosotros pensamos que no era dios, pero quien fuera, vaya que tenía buenos trucos pero al parecer hablaba demasiado. Todos pueden hablar demasiado. Incluso Leary. O yo.
Es un sábado frío ahora y el sol se está metiendo. ¿Qué haces con una tarde? Si fuera Lisa me peinaría pero no soy Lisa. Bueno, tengo este National Geographic y las páginas brillan como algo que realmente está sucediendo. claro, no está pasando nada. Alrededor de este edificio todos están borrachos. Son una colmena entera de borrachos. Las chicas caminan frente a mi ventana. Emito, silbo una palabra más bien cansada y suave como “mierda”, luego arrancó esta hoja de la máquna de escribir. Es tuya.
No sos vos , soy yo.
- Si vos me preguntas si volvería a estar con ella, ya es difícil... salvo, salvo que ella me lo pidiera, pero es difícil. Entre que no era muy demostrativa, y el moco que se montó …estamos hablando de una persona incapaz de decir te amo, gracias o cuidado que viene una ola. Ahora, si vos me preguntas si la extraño, sí, la extraño, la extraño mucho…
- ¿Qué vas a hacer a la noche?
- Me iba a cortar las pelotas, pero quizá lo deje para mañana. Eso es lo bueno de estar solo, uno puede hacer las cosas cuando quiere.
No hay nada quijotesco ni romántico en querer cambiar el mundo. Es posible. Es el oficio al que la humanidad se ha dedicado desde siempre. No concibo mejor vida que una dedicada a la efervescencia, a las ilusiones, a la terquedad que niega la inevitabilidad del caos y la desesperanza. Nuestro mundo, lleno de potencialidades, es y será el producto del esfuerzo que nosotros, sus habitantes, le entreguemos. Igual que la vida surgió de acomodos y reacomodos, la organización social que nos lleve a la plena realización de nuestro potencial como especie, surgirá de flujos y reflujos en las luchas y esfuerzos que hacemos, como conjunto, en las diversas regiones del planeta. El futuro es una construcción que se realiza en el presente, y por eso concibo la responsabilidad con el presente como la única responsabilidad seria con el futuro. Lo importante, me doy cuenta ahora, no es que uno mismo vea todos sus sueños cumplidos; sino seguir, empecinados, soñándolos. Tendremos nietos y ellos tendrán hijos a su vez. El mundo continuará y su rumbo no nos será ajeno. Lo estamos decidiendo nosotros cada día, nos demos cuenta o no. Mis muertos, mis muertes, no fueron en vano. Ésta es una carrera de relevos en un camino abierto.
Gioconda Belli
03 marzo, 2012
De Sobremesa - Jose Asunción Silva

Me parece que nadie adora todo como yo; lo adoro todo: las artes, la música, los libros, la sociedad, los vestidos, el lujo, el ruido, el silencio, la tristeza, la melancolía, la risa, el amor, el frío, el calor; todas las estaciones, todos los estados atmosféricos, las sabanas heladas de Rusia y los montes de los alrededores de Nápoles; la nieve en invierno, las lluvias de otoño, la alegría y las locuras de la primavera, los tranquilos días del verano y sus noches consteladas, todo eso lo admiro y lo adoro. Todo toma a mis ojos interesantes y sublimes aspectos, querría verlo, tenerlo, abrazarlo, besarlo todo, y confundida con todo, morir, no importa cuando, dentro de dos o dentro de treinta años, morir en un éxtasis para sentir el último misterio, el fin de todo o ese principio de una vida nueva. Para ser feliz necesito TODO, el resto no me basta!”
“Ella era la pequeña ventanita, el minúsculo agujero luminoso en mi sombría cueva de angustia. Era la de redención, el camino de la liberación. Ella tenía que enseñarme a vivir o a morir; ella, con su mano segura y bonita, tenía que tocar mi corazón entumecido, para que al contacto de la vida floreciera o se deshiciese en cenizas.”
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