- Quiero saber dónde debo ir. No quiero estar sin poder crecer. Aprendiendo las lecciones para ser. -

13 diciembre, 2011

Triste o buena

Amar sin nadie 

vaya cosa triste
sin nada que abrazar
ni Eva que nos abrace.

Buscar en la memoria de la piel, la boca, la cintura, la lujuria ganada
las suaves nalgas tibias
y sólo hallar respuestas de fantasmas.

Los desaparecidos no aparecen
las voces de los árboles se apagan
quedan escombros de caricias
y con pudor nos preguntamos
¿por qué decimos tantas veces corazón?
¿será el único amigo que nos queda?
¿o será el refugio de los que queremos?

Amar con alguien/ vaya cosa buena.


Mario Benedetti.

La gran rueda - Fragmento



Tenías miedo a nacer y ahora tienes miedo de morir.
Tienes miedo de todo.
No hay que tener miedo.
Es sólo que hay una gran rueda que gira. Se llama Eternidad.
Yo hago girar la gran rueda.
No debes tener miedo de mí.
Ni de la gran rueda.
Lo único que puede dar miedo, que puede hacer daño, es la vida y tú ya la conoces.

 Agota Kristof.
El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no está en casi ninguna parte.

Alejandro Dolina

Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz.

J. D. Salinger


Los que llegan no me encuentran. Los que espero no existen. - Alejandra Pizarnik -

(Carta de Frida Kahlo a Diego Rivera)


Todo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo, el que capta el color. Yo Cromoforo, la que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

12 diciembre, 2011

Todavía así - Fragmento



Las puertas que se han cerrado
los amigos que han fallado,
la ciudad populosa y humeante, 
el primer hastío,
el primer desprecio
por las alabanzas,
las calles con otro nombre,
las promesas no cumplidas, 
donde apenas reina la justicia
y mucho menos la piedad… 

Los coches pasan por la avenida (es tarde)
los rostros jóvenes entrevistos en una esquina, 
las otras noches, los otros años bajo la lluvia, 
viendo cómo desaparecen, 
está oscuro en la proa,
ya he cruzado el meridiano.
Ahora que todo se ha acabado,
recién ahora todo empieza.

James Salter.
Los hechos superan las palabras y
pisotean la inocencia de nuestros hijos. Pero bajo la piedra pesada de los tiempos la flor va a darnos su escándalo. Ya aprendimos con los años 
que la justicia sólo se hace en el corazón. No se si vas a caer, sólo se que el amor es tenaz y vuelve a salir como el sol. 

León Gieco.

Estados de ánimo



Unas veces me siento como pobre colina 
y otras como montaña de cumbres repetidas.
Unas veces me siento como un acantilado 
y en otras como un cielo azul pero lejano. 
A veces uno es manantial entre rocas 
y otras veces un árbol con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas como laguna insomne 
con un embarcadero ya sin embarcaciones, 
una laguna verde inmóvil y paciente 
conforme con sus algas, sus musgos y sus peces 
sereno en mi confianza, confiando en que una tarde 
te acerques y te mires, te mires al mirarme. 

Mario Benedetti.
La mitad de nuestra vida transcurre de noche y hay quién piensa que es la mejor mitad. Supongo que porque la noche debilita los corazones. No lo sé. El caso es que aquella noche éramos varias soledades buscándonos... Hay quién dice que la buena gente duerme mejor que la mala gente, lo que pasa es que la mala gente se lo pasa bastante mejor cuando está despierta, y por eso en aquel garito se lo estaban pasando tan bien. Aunque no estoy muy seguro porque a veces los peores antros a las peores horas están llenos de la mejor gente, y yo creo que asi era porque allí estaba ella al final de la barra, jodida y radiante y yo... me enamoré. ¿Quién no se ha enamorado al pie de una barra?


Ismael Serrano.
Que no me alcance la belleza,
que no me alcance lo impecable;
no quiero mármol pulido,
sino carne con arrugas, con estrías,
con mil marcas de expresión.
Quiero cuerpos manchados de vida,
del olor no siempre agradable de la vida,
con algún turbio charco de lágrimas 
aquí y allá. 

Antonio Sánchez Fernández
Pedaleé como si huyera, y en realidad huía. De ella, de aquellas emociones, de los sueños, de los recuerdos, de todo. Y pensaba que debía olvidar. Estaba seguro de que iba a conseguir olvidar. Pero hoy que ya soy mayor, que he consumido mi vida de un modo banal, que he conocido a tantas mujeres que me han dicho “no me olvides” y yo las he olvidado,  aún hoy es ella la única a la que nunca he olvidado.

Malena de Giuseppe Tornatore

Hay cosas encerradas dentro de los muros que si salieran de pronto a la calle y gritaran llenarían el mundo.


Federico García Lorca
Soledad era independencia, yo me la había deseado, y la había conseguido al cabo de largos años. Era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas.

Herman Hesse.

El Túnel - Fragmento


Es curioso, pero vivir consiste en construir futuros recuerdos de otros tiempos; ahora mismo, aquí frente al mar, sé que estoy preparando recuerdos minuciosos, que alguna vez me traerán la melancolía y la desesperanza.

Sábato.

Pienso, en ocasiones, que quisiera cometer todos los crímenes, todos los vicios, todas las acciones bellas, nobles, grandes, beber la belleza, la verdad, el bien, de un solo trago, y dormirme después para siempre en el pacífico seno de la Nada.

Fernando Pessoa.

La Peste - fragmento



La peste habia quitado a todos la posibilidad de amar e incluso de amistad, pues el amor exige un poco de porvenir y para nosotros no había ya más que instantes.

Albert Camus.

Porque se diga lo que se diga los libros dan respuestas. Aunque no sean soluciones, aunque no sean definitivas. Respuestas instantáneas, luces que relampaguean en la oscuridad. Una hermosa frase, un pasaje de una novela, un verso: allí está, de pronto, la verdad. Y todo el sin sentido y todo el desorden se convierten repentinamente en belleza.

Soledad Puertólas
Yo canto mis soledades porque me sobran.
Sabina

La ciudad de los libros soñadores - Fragmento

Hay un lugar en el Universo donde se concentran todas las ideas artísticas, se ponen en contacto y engendran otras nuevas. La densidad creadora de ese lugar debe ser enorme… Un planeta invisible con mares y música, con ríos de inspiración pura y volcanes que escupen pensamientos, estremecido por relámpagos de ingenio. Es el Orm. Un campo de fuerzas que despide generosamente su energía. Pero no a todos. Sólo irradia a los elegidos. 

Sólo los lectores más atrevidos, que estén dispuestos a correr semejantes riesgos, pueden seguir las aventuras del dragón Hildegunst von Mythenmetz. A todos los demás les deseamos una vida larga y aburrida.

Walter Moers.

Los locos corren
por el pasto sin gritos
por la pradera venenosa
y por la piel, entre la luna.

Y los locos giran
sin temor al mareo.
De la casa al árbol,
de la ayuda al horror. 


Luis Alberto Spinetta - de Guitarras Negras

de La lengua de las Mariposas.




En los libros podemos refugiar nuestros sueños para que no se mueran de frío.

La música debe tener el rostro de la mujer a la que quieres enamorar.

Diarios de Alejandra Pizarnik

Sé, de una manera visionaria, que moriré de poesía. Esto no lo comprendo perfectamente, es vago, es lejano, pero lo sé y lo aseguro.

Sorprendida por el ruido de mis pasos, se giró. Solo un poeta podría haberle hecho justicia.
¿Qué había en ella capaz de atravesar todas las defensas de mi corazón al primer vistazo?

Ogai Mori.

Soledades



Después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad.

Ya sé que es una pobre deformación
pero lo cierto es que en ese durable minuto
uno se siente solo en el mundo.

Sin asideros, sin pretextos,
sin abrazos, sin rencores
sin las cosas que unen o separan.

Y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo.

Los datos objetivos son como sigue
hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

Claro que la soledad no viene sola.
Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

Conforme, pero qué vendrá 

después de la soledad.

A veces no me siento tan solo 

si imagino, mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya, otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después de la soledad.

Mario Benedetti.

Los libros son espejos: solo se ve en ellos lo que uno ya lleva adentro. 


Carlos Ruiz Zafón.

(de) Tu ausencia.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces, por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Mario Benedetti.

Viernes



Los chicos del viernes hablan de mujeres en voz alta, pero no tienes que creer todo lo que dicen. Todas las chicas tienen el corazón roto. Las carreteras están atascadas durante el fin de semana. Todo el mundo quiere estar lejos de donde ha nacido. Al menos el viernes por la noche.
Los bares ya no dan dos por una y en esta ciudad tienes que ganar mucho para poder beber en el centro. Los camareros han enterrado sus sonrisas porque es viernes por la noche y la gente toma todo lo que brilla. Con o sin permiso. Las niñas bonitas siempre son las que están más tristes porque saben que hay más tíos dispuestos a hacerles daño. Las niñas feas se dejan ir y bailan toda la noche solas, o unas con otras, y no tienen suerte ni atrayendo las desgracias.
Los tipos con coche juegan con los dados trucados y los que tienen dinero nos están viendo a todos las cartas. Las madres no duermen por la noche porque saben que duele pero también que no hay nada mejor y no acaban de decidir qué es más peligroso.
No hay nadie que no dispare los viernes por la noche, ni hay quien esquive los disparos.
Sé que no puedo esperar que estés siempre sola, lo único que te pido es que no te lo creas todo. No te fíes de los anillos de oro, ni de las carrozas de plata.
Todos mentimos bien los viernes por la noche.
Ray Loriga.

De la soledad.



Venimos solos a este mundo. Y solos vamos, a veces ciegos y sordos, otras veces con los ojos absurdamente abiertos. Buscando… Sigo buscando. ¿Buscando qué? Espectros de juventud, fantasmas, rastros de la huella del recuerdo de alguna mujer que quise. “Quise” pero seguramente no lo logré (o ni siquiera lo intenté) y que terminé abandonando por orgullo o por desidia o porque era martes que es casi como decir por nada. Soy como un árbol viejo y seco que sin embargo no se resigna y busca el sol y el calor en las primaveras idas. Aún conservo la risa y algo parecido a un alma, pero la soledad... la soledad… es allí donde campea la nostalgia, es allí donde todo se rompe y por cada grieta voy perdiendo a los míos, me vuelvo ajeno, me vuelvo extraño, incapaz de compartir esta ilusión de vida. Cuanto más me rodean los amigos, más añoro la soledad y los caminos. Caminos hacia ninguna parte que me desorientan como a un niño pero me llaman con esas voces que sólo escuchan los vagabundos sin patria. Soy al fin y al cabo hombre, semilla del destino, producto de los tiempos por venir, siempre hacia delante, siempre otros cinco minutos, siempre sabiendo la inutilidad en el gesto del adiós. Siempre sin ayer. Soy nadie de ningún lugar. Los lugares cerrados me asfixian y hacen que me revuelva como un animal encerrado en una jaula, incómodo por no estar al aire libre. Soy como esa piedra que empujás cuesta abajo, arrastrado por el peso de su propio cuerpo. Yendo de acá para allá sin saber muy bien porqué, lejos de la mezquindad de los hombres. En realidad no me sorprende si no entendés. A veces yo tampoco me entiendo. 


Río Gallegos - Octubre 2010.

Poema- Julio Cortázar


Te amo por cejas, por cabello,
te debato en corredores blanquísimos
donde se juegan las fuentes de la luz, 
te discuto a cada nombre
te arranco con delicadeza de cicatriz, 
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago
y cintas que dormían en la lluvia. 
No quiero que tengas una forma,
que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano, 
porque el agua, considera el agua,
y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula, 
y los gestos, esa arquitectura de la nada, 
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. 
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo. 
Pronto a borrarte, así no eres,
ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa. 
Busco tu suma, el borde de la copa
donde el vino es también la luna y el espejo, 
busco esa línea que hace temblar a un hombre
en una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Confesión


No amé bastante, ni siquiera a mí mismo,
tan próximo. No amé a nadie.
Salvo a aquél pájaro -iba azul y loco-
que se desintegró en el ala del avión.
 
Carlos Drummond de Andrade.

Ausencia


¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol
terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada? 


Tu ausencia me rodea
como la cuerda 
a la garganta, el mar al que se hunde.

Borges

Pájaro azul

Hay un pájaro azul en mi corazón 
que quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, 

no voy a permitir 
que nadie te vea.
Hay un pájaro azul en mi corazón 

que quiere salir
pero yo le echo whisky encima 

y me trago el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que está ahí dentro.

Hay un pájaro azul en mi corazón 
que quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, 

¿es que quieres hacerme un lío?
¿es que quieres mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas 

de mis libros en Europa?
Hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo lo dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
Le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas triste.

Luego lo dejo volver,
y él canta un poquito ahí dentro, 

no le he dejado morir del todo
y dormimos juntos así
con nuestro pacto 
secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar a un hombre, 

pero yo no lloro.
¿Lloras tú?


Charles Bukoswki

Bukowski y la soledad

Hay cosas peores que estar solo, pero a menudo toma décadas darse cuenta de ello y más a menudo, cuando esto ocurre, es demasiado tarde y no hay nada peor que un demasiado tarde. 


Bukowski.
Como cualquiera podrá decirles, no soy un hombre muy agradable. No conozco esa palabra. Yo siempre he admirado al villano, al fuera de la ley, al hijo de perra. No aguanto al típico chico bien afeitado, con su corbata y un buen trabajo. Me gustan los hombres desesperados, hombres con los dientes rotos y mentes rotas y destinos rotos. Me interesan. Están llenos de sorpresas y explosiones. También me gustan las mujeres viles, las perras borrachas, con las medias caídas y arrugadas y las caras pringosas de maquillaje barato. Me interesan más los pervertidos que los santos. Me encuentro bien entre marginados porque soy un marginado. No me gustan las leyes, ni morales, religiones o reglas. No me gusta ser modelado por la sociedad.

Bukowsky.

09 diciembre, 2011

Beneficios del Malabarismo



Para cualquiera que haya practicado malabares con cierta continuidad resultará obvio enumerar algunas de las ventajas que produce dicha práctica: mejora de la coordinación psicomotriz, aumento de la capacidad de disociación entre las distintas partes del cuerpo, ampliación de la visión espacial y su relación y coordinación con las manos, incremento de los reflejos e incluso aporta una mayor disciplina, ya que como cualquier arte circense, requiere sobrepasar muchos fallos para ir adquiriendo las habilidades necesarias.

Físicos 

   desarrolla la musculatura, 
   la agilidad, 
   la flexibilidad, 
   la motricidad, 
   y en general mantiene el cuerpo en forma. 


Mentales 

   ayuda a conseguir una mayor concentración, 
   mejora la coordinación de movimientos, 
   mejora la creatividad, 
   es un excelente antiestrés. Al hacer malabares no pensás en nada, parece que los problemas se redujeran a "que no se caiga la pelotita", es decir te evade de los problemas de la vida cotidiana y por lo tanto descansa tu mente, 
   desarrolla ambos hemisferios del cerebro, es decir, los hace trabajar y además al mismo tiempo, 
   aumenta la masa gris cerebral (no se que quiere decir pero suena interesante). 


Intelectuales 

   aprender a aceptar el fracaso, y ver los fallos como la única forma de mejora. Tocará agacharse a recoger las bolas muchas veces... 
   comprobar cómo las grandes cosas se consiguen poco a poco. Primero se aprende un movimiento, luego otro y otro, y al final todo se junta de forma increíble, 
   experimentar la importancia de la constancia y no rendirse. No se consigue en un día ni dos, pero tampoco hace falta un mes... 
   alucinar viendo cómo nuestro cerebro es capaz de automatizar casi cualquier actividad, 
   y lo mejor, ¡convencerse de que podemos conseguir cualquier cosa con un poco de práctica! 


Sin embargo, más llamativos me han parecido dos estudios científicos relacionados con el malabarismo y realizados a sujetos que practicaban malabares.
El primero1, realizado en la Universidad de Regensburg (Alemania) por el equipo de la neuróloga Arne May en 2004, aseguraba que hacer malabares puede aumentar la corteza cerebral (la zona más periférica del cerebro, donde se sitúan las neuronas, también llamada sustancia gris). Se basa en el principio de plasticidad cerebral, que viene a decir que el cerebro puede seguir modificándose incluso en la vida adulta, según los requerimientos necesarios, por eso podemos seguir aprendiendo nuevas habilidades de adulto. En el caso del malabarismo, incrementaba la materia gris en las zonas de la corteza dedicadas a las áreas visuales y motoras, lo cual era esperable. Cualquier actividad motora fina haría algo parecido, ya sea hacer malabares o tocar el piano, pero la ciencia necesita demostrar estas cosas para seguir avanzando, si no quedan en simples hipótesis. La mala noticia es que al dejar de practicar el aumento de grosor en dichas áreas se perdía, lo cual también encaja con la experiencia que todo malabarista ha vivido cuando pasa un tiempo largo sin entrenar, todo cuesta mucho más que antes, aunque algo queda. En palabras de la doctora May, “el cerebro es como un músculo y debemos entrenarlo”.

El segundo2 me ha resultado más curioso. En la Universidad de Kagoshima (Japón), el equipo del doctor Toshihiro Nakahara realizó en 2007 un experimento en 17 mujeres que sufrían un trastorno de ansiedad. A todas le pautaron el tratamiento habitual (farmacológico y psicológico) pero a 9 de ellas a los 3 meses las pusieron a hacer malabares con tres bolas, 10 minutos al día. Después de otros 3 meses recogieron datos por medio de pruebas para medir la ansiedad y vieron que en el grupo de malabaristas hubo mejores resultados (menos ansiedad) que en el de no-malabaristas. La muestra con 17 pacientes es muy pequeña y el experimento es peculiar, pero los resultados parecen indicar que practicar malabares podría ser útil añadido al tratamiento habitual para la ansiedad. ¿habrá en el futuro indicación terapéutica de malabares?.

06 diciembre, 2011

Mariposas- Acuarela 2011.


Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera

02 diciembre, 2011

La decadencia de la amistad- Fragmento.


Hoy cuando ya no existe la Agencia Amigos de Ocasión, vale la pena
preguntar - se si no será necesario inventar algo para reemplazarla.
Será difícil, desde luego. Nadie podrá rescatar a los amigos perdidos. Poco
podrá hacerse para librarnos de los desconocidos que llenan nuestro tiempo. En
todo caso, cada uno de nosotros deberá cuidar lo poco que tenga. Sin componer
canciones ni escribir poemas. Se trata  únicamente de sentarse un rato en la
vereda o de matear en silencio con los que están mas cerca de nuestro espíritu.
Si uno no tiene ya a los de antes, cabe decir que tal vez existen en el
mundo amigos viejos a los que todavía no conocemos.


Alejandro Dolina.